
La Biblia nos enseña que Dios nos apartó desde la eternidad, desde antes de venir a la tierra. Romanos 8:29-30 dice que nos conoció y nos predestinó, es decir, nos apartó..
Ahora ya en la tierra nos toca a nosotros apartarnos para Dios, así como Jesús fue apartado por Dios (Lucas 4:16) que dice que fue ungido (apartado), luego él se apartaba para Dios (Lucas 5:16), entonces no es lo mismo que Dios nos aparte, a que, nosotros nos apartemos para Él.
¿Cómo nos apartamos para Dios?, apartarnos para Dios implica apartarnos de muchas cosas, es decir, al apartarnos de, nos apartamos para.
¿De qué debemos apartarnos?
- 2 Timoteo 3:1-5, el apóstol Pablo le dice a Timoteo que es mejor que se aparte de los hombres con las características allí descritas y que sin duda no le edifican.
- 2 Corintios 6:14-17, el apóstol Pablo nos invita a no ser compañeros de la maldad, no ser comunes con las tinieblas, no hacer pactos con Satanás, no asociarnos con lo que ya no creen y de no ser compatibles con los ídolos.
Y todo esto porque el Señor nos dice en Jeremías 15:19, que ellos se hagan a nosotros y no nosotros a ellos, como diciendo que al no apartarnos de ellos corremos el riesgo de volvernos como ellos, y el que se hace amigo del mundo, se hace amigo de Dios (Santiago 4:4).